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Yo creo que los santos serán raptados antes
de la Gran Tribulación. Pero la Biblia hace frecuentes referencias a los santos
que aún permanecen sobre esta tierra durante el tiempo de la Gran Tribulación.
¿Acaso son ellos los que se comprometieron con el mundo, y cuya fe se volvió
tibia como resultado?
Primero que nada, debes darte cuenta
que la teoría del rapto pre-tribulación en la que tú crees es de
hecho una falsa doctrina. Esta es la parte en que muchos Cristianos
han mal interpretado. Ellos piensan que debido a que los santos
ya habrán sido raptados antes de la Gran Tribulación, cuando su
tiempo llegue solo habrá pecadores sobre esta tierra. Sin embargo,
el problema es que la Biblia hace frecuentes referencias a los santos
que, mientras que aún permanecen sobre está tierra durante el tiempo
de la Gran Tribulación, vencen la persecución con perseverancia
y son martirizados.
Por lo tanto, mucha gente erróneamente
piensa que estos santos que se quedan detrás y que son perseguidos
en el tiempo de la Tribulación son aquellos que se habían comprometido
con el mundo y cuya fe era solamente tibia.
La gente que sostiene esta visión vive
en tal confusión ya que no sabe el tiempo exacto del rapto en la
Palabra de Dios. Entonces, ¿cuándo es el tiempo exacto del rapto?
Sobre este tema, Pablo nos habló en 2 Tesalonicenses 2:1-4 lo siguiente:
“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y
nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis
mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni
por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra,
en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os
engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la
apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el
cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es
objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios,
haciéndose pasar por Dios.”
“El hombre de pecado... el hijo
de perdición,” aquí se refiere al Anticristo quién surgirá en
medio de la Gran Tribulación. En otras palabras, el Anticristo hará
su aparición en el mundo antes del rapto y se exaltará a si mismo
tan alto como Dios. Por lo tanto, él hará ídolos de sí mismo y obligará
a la gente a adorarlo y a servirlo. Para traer a todo el mundo bajo
su control, también hará que la gente reciba la marca del nombre
o del número de la Bestia, ya sea en sus manos derechas o en sus
frentes, y prohibirá a cualquiera, que no tenga esta marca, que
compre o que venda algo.
Cuando esta Bestia aparezca en el mundo,
la gente de este mundo será inducida a recibir la marca hecha de
su nombre o del número de su nombre. Como tal, cualquiera cuyo nombre
no esté escrito en el Libro de la Vida desde la creación terminarán
todos recibiendo la marca y adorando a la Bestia.
Sin embargo, debido a que los santos
que se han convertido en el pueblo de Dios tienen el Espíritu Santo
habitando en sus corazones, ellos no pueden adorar a ninguna criatura
como a Dios aparte de su verdadero Señor Dios. El Espíritu Santo
que vive en los corazones dará, por lo tanto, la fuerza y la fe
para resistir con su martirio los esquemas de Satanás y del Anticristo.
Y el Espíritu Santo también les dará las palabras con las cuales
permanecer en contra de sus enemigos.
Apocalipsis 17:12-13 nos dice, “Y
los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido
reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente
con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su
poder y su autoridad a la bestia.” El Anticristo recibirá autoridad
para perseguir a los santos y reinar las naciones del mundo por
un breve tiempo. Por lo tanto, la demanda del Anticristo para que
reciban su marca será brevemente seguida por el martirio de los
santos.
Por otro lado, Apocalipsis 11:11-12
nos dice, “Pero después de tres días y medio entró en ellos el
espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies,
y cayó gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz
del cielo, que les decía: ‘Subid acá.’ Y subieron al cielo en una
nube; y sus enemigos los vieron.” De este hecho, el que los
dos testigos martirizados fueron resucitados y raptados en tres
días y medio, también podemos ver que el intervalo entre nuestro
martirio y rapto tampoco está muy lejos. Estos dos testigos fueron
raptados simultáneamente con su resurrección. Cuando el Señor regrese,
los santos martirizados y los santos que sobreviven y que no recibieron
la marca de la Bestia serán todos resucitados, arrebatados en el
aire y recibirán al Señor en el mismo aire.
Por lo tanto, podemos darnos cuenta
que la aparición del Anticristo, el martirio y resurrección de los
santos, y su rapto, están todos íntimamente interrelacionados el
uno con el otro. Así, Juan y Pablo nos explican el tiempo del rapto
de los santos en todo detalle. Todos los santos atravesarán los
primeros tres y medio años de la Gran Tribulación. Hasta que las
plagas de las siete trompetas terminan, en otras palabras, aún permanecen
todos sobre esta tierra.
Y con la aparición del Anticristo,
los santos entrarán en el segundo periodo de tres y medio años de
la Gran Tribulación, y ellos permanecerán sobre esta tierra hasta
ser martirizados por rehusarse a recibir la marca de la Bestia.
Dándonos cuenta de esto, debemos todos recibir la fe que nutre en
la Iglesia de Dios ahora, en este mismo presente actual.
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